Ambiental

Tiene como finalidad principal mejorar la calidad del aire reduciendo la circulación de los vehículos más contaminantes en determinadas zonas del municipio. Con ello se busca disminuir la presencia de contaminantes como el dióxido de nitrógeno y las partículas en suspensión, protegiendo la salud de la población.

Jurídica

Se basa en la obligación establecida para los municipios de más de 50.000 habitantes por la Ley 7/2021 y el Real Decreto 1052/2022. La zona estará claramente delimitada y regulada mediante una ordenanza municipal que establecerá sus condiciones de acceso y funcionamiento.

Proporcionada

Las medidas se aplicarán de manera equilibrada, atendiendo al nivel de emisiones de los vehículos. No se trata de prohibir de forma generalizada, sino de priorizar progresivamente los vehículos menos contaminantes.

Delimitada

La Zona de Bajas Emisiones contará con un ámbito territorial concreto y señalización específica, de modo que cualquier persona pueda identificar fácilmente su perímetro antes de acceder a ella.

Progresiva

Su implantación se realizará por fases, con un calendario definido y periodos de adaptación. Esto permitirá que la ciudadanía y las actividades económicas puedan ajustarse de forma gradual.

Equitativa

Se contemplarán excepciones justificadas para determinados colectivos, como servicios esenciales u otras situaciones que lo requieran, garantizando un tratamiento justo de la ciudadanía.

Integrada

La ZBE formará parte de la planificación municipal en materia de movilidad y medio ambiente, coordinándose con otras medidas destinadas a fomentar el transporte público, la movilidad peatonal y el uso de vehículos menos contaminantes.

Tecnológica

Contará con sistemas de control y gestión que permitirán verificar su cumplimiento y realizar un seguimiento continuo de sus resultados.

Participativa

Su diseño y aprobación se someten a consulta pública, con el objetivo de recoger las aportaciones de la ciudadanía antes de su aprobación definitiva.

Evaluable

Se establecerán indicadores y mecanismos de seguimiento para comprobar si la ZBE cumple sus objetivos. En función de los resultados, podrán adoptarse mejoras o ajustes.

Flexible

La regulación podrá revisarse en el futuro para adaptarse a cambios normativos, tecnológicos o a las necesidades del municipio.