
El Ayuntamiento ultima diferentes soluciones para garantizar la seguridad y la continuidad educativa del alumnado del CEIP Virgen de la Puerta
El concejal de Educación, Vicente Pina, ha informado este miércoles sobre la situación del CEIP Virgen de la Puerta y sobre las diferentes actuaciones que está coordinando el Ayuntamiento de Orihuela para garantizar la seguridad del alumnado y la continuidad de la actividad educativa en el centro.
Durante su comparecencia, Pina ha considerado necesario explicar detalladamente los antecedentes del edificio y el trabajo desarrollado durante los últimos años, ante las informaciones y declaraciones que aseguran que el Ayuntamiento no está actuando para solucionar la situación del colegio.
El responsable municipal de Educación ha señalado que los problemas estructurales del centro se remontan prácticamente a su construcción. El edificio fue recibido en 1972, comenzó a acoger alumnado en 1973 y ya en 1976 se detectaron grietas en el forjado del salón de usos múltiples y en la zona este del patio de recreo.
En aquel momento se realizaron catas para examinar las viguetas y determinar el origen de las deficiencias. Los primeros informes apuntaban a un posible defecto en estos elementos estructurales.
En diciembre de 1977, la Alcaldía solicitó un nuevo informe al arquitecto municipal ante el progresivo agrietamiento de la estructura y el posible peligro de derrumbamiento de una parte del edificio. El técnico constató que el forjado continuaba moviéndose, aunque su evolución no fuera entonces considerada alarmante.
En 1978, a petición del delegado provincial del Ministerio de Educación y Ciencia, se elaboró otro informe técnico que constató la aparición de grietas en los forjados y tabiquerías de las aulas 5, 11, 13, 14, 19 y 20, así como en el comedor, el salón de actos, la secretaría y otras dependencias.
El Ayuntamiento colocó testigos para controlar la evolución de las grietas, comprobándose que algunas de ellas, como las del comedor y la secretaría, volvieron a abrirse. También se adoptaron medidas de apuntalamiento en el comedor.
La unidad técnica recomendó desalojar el comedor, el salón de actos, la secretaría y la dirección, impedir el paso por estas zonas y requerir al Ayuntamiento la adopción urgente de medidas de seguridad.
Posteriormente, en mayo de 1990, un informe de la arquitecta municipal propuso el desalojo temporal del colegio para realizar un estudio completo del edificio, ante la complejidad de las deficiencias existentes y la falta de los proyectos originales.
En febrero de 1991, la Comisión de Gobierno del Ayuntamiento acordó ofrecer dos terrenos para la construcción de un nuevo centro, después de que la Conselleria de Educación determinara no llevar a cabo la rehabilitación del edificio por no cumplir los requisitos mínimos exigidos por la legislación. Sin embargo, las parcelas propuestas por el Ayuntamiento no fueron finalmente aceptadas. “Estamos hablando de una problemática que se arrastra desde hace décadas. El primer apuntalamiento del que existe constancia se produjo en 1977 y desde entonces se han sucedido numerosos informes y actuaciones”, ha señalado Pina.
En 2018, dentro del Plan Edificant, se planteó una intervención en el centro que no suponía una solución integral. El Consejo Escolar comunicó al Ayuntamiento que no deseaba continuar con aquella propuesta y solicitó una alternativa viable para el colegio, una decisión que posteriormente fue ratificada por el Pleno municipal.
Pina ha explicado que, tras esa decisión, no se produjeron avances significativos y que, desde su llegada a la Concejalía de Educación en 2023, comenzó a recopilar información detallada sobre la situación del Virgen de la Puerta y del resto de centros educativos del municipio.
El concejal también ha expuesto la falta de medios humanos con la que se encontró el departamento. En 2017, la Concejalía de Educación contaba con diez trabajadores, mientras que en 2023 disponía únicamente de tres. Además, el mantenimiento de los centros educativos, que anteriormente correspondía a otra concejalía, había pasado a ser asumido por Educación sin contar con el personal técnico y de asesoramiento necesario para gestionar el elevado volumen de solicitudes de reparación y mantenimiento que realizan los colegios.
Pina ha indicado que el actual equipo de gobierno está trabajando para reforzar el departamento mediante la nueva Relación de Puestos de Trabajo del Ayuntamiento, con el objetivo de dotar a la Concejalía de Educación de los recursos humanos y técnicos necesarios. “Los centros educativos tienen muchísimas necesidades y recibimos un volumen muy importante de solicitudes. Para poder atenderlas adecuadamente es imprescindible disponer de un equipo técnico y de asesoramiento suficiente”, ha manifestado.
El estado del Virgen de la Puerta ha sido trasladado tanto a la Conselleria como a la Dirección Territorial de Educación. Durante una visita a Orihuela del director general de Infraestructuras Educativas, hace más de dos años, el concejal lo acompañó personalmente al colegio para que pudiera conocer directamente su situación.
En abril de 2025, el Ayuntamiento inició la contratación de un estudio técnico exhaustivo sobre el estado del edificio. La empresa adjudicataria realizó diferentes visitas, inspecciones y catas en los pilares, además de analizar el conjunto de la estructura.
El informe fue entregado al Ayuntamiento en noviembre de 2025. Tras estudiar su contenido, la Concejalía de Educación trasladó verbalmente la situación a la Dirección Territorial y remitió formalmente el documento a la Conselleria en febrero de 2026.
Ese mismo mes se elaboró también un informe técnico municipal, que fue igualmente enviado a la administración autonómica. Ambos documentos coinciden en la necesidad de adoptar medidas y plantear soluciones para el centro.
Pina ha rechazado de este modo las afirmaciones que aseguran que el informe no fue comunicado a la Conselleria y ha insistido en que la administración autonómica ya conocía la situación del colegio. “Los dos informes vienen a señalar la necesidad de actuar. El centro no se encuentra en las condiciones deseables y tenemos que poner soluciones sobre la mesa”, ha explicado el concejal.
Una de las primeras opciones en las que ha trabajado el Ayuntamiento ha sido la búsqueda de una parcela próxima al actual colegio, en la zona del Rabaloche, para instalar aulas prefabricadas mientras se acomete una solución integral. Los técnicos municipales han estudiado cinco parcelas y parques públicos, aunque ninguno de estos espacios reunía las condiciones necesarias debido a sus dimensiones, su ubicación o las características geográficas del terreno.
Paralelamente, el Ayuntamiento inició conversaciones con el propietario de una parcela privada para intentar alcanzar un acuerdo de alquiler. Aunque inicialmente existía disposición para cerrar la operación, el propietario comunicó finalmente durante el mes de julio que no aceptaba la propuesta.
Ante esta situación, el Ayuntamiento ha iniciado negociaciones para disponer de otra parcela actualmente propiedad de la Sareb, con el objetivo de instalar allí las aulas prefabricadas durante el tiempo necesario para acometer la rehabilitación integral o la actuación que determine la Conselleria de Educación. “El objetivo es que las instalaciones provisionales estén lo más cerca posible del colegio, evitando trasladar al alumnado fuera de su entorno habitual y teniendo en cuenta las características y necesidades específicas de las familias del centro”, ha manifestado el concejal.
Mientras continúan las negociaciones para conseguir una parcela, la Concejalía de Educación trabaja en la tramitación de un contrato urgente, incluso de emergencia si fuera necesario, para actuar en el actual edificio y garantizar que el alumnado pueda comenzar el curso en las mejores condiciones posibles.
La intervención incluirá las medidas de seguridad que determinen los técnicos, como el cierre preventivo de alguna de las aulas o dependencias que puedan presentar riesgos, el refuerzo de pilares o la instalación de nuevos elementos de sujeción.
La intención del Ayuntamiento es que estas actuaciones puedan ejecutarse antes o durante las primeras semanas de septiembre. En este sentido, el concejal ha mantenido conversaciones con la Dirección Territorial de Educación para contemplar, en caso de que fuera necesario, un retraso de una semana o diez días en la incorporación del alumnado del Virgen de la Puerta. “La primera opción y por la que estamos trabajando es actuar de urgencia en el colegio para que los menores puedan continuar en el centro con todas las garantías posibles”, ha indicado Pina.
El Ayuntamiento y la Dirección Territorial también han estudiado una segunda alternativa, únicamente para el supuesto de que los informes técnicos determinen que no es posible mantener la actividad educativa en el inmueble. Esta opción consistiría en trasladar temporalmente al alumnado a otros colegios del municipio. Debido a que los centros educativos del casco urbano se encuentran actualmente con todas sus líneas ocupadas, se está estudiando la posibilidad de utilizar instalaciones de dos colegios ubicados en pedanías. El concejal ha aclarado que esta medida se contempla exclusivamente como una solución de emergencia y que el Ayuntamiento no desea tener que aplicarla. No obstante, ha señalado que es necesario tener preparadas todas las alternativas ante cualquier eventualidad.
En caso de producirse el traslado, la Conselleria de Educación se encargaría de reorganizar al alumnado y garantizaría el transporte escolar, el servicio de comedor, el profesorado y el conjunto de las necesidades educativas de los menores. “Es una opción a la que no queremos llegar, pero debemos tenerla sobre la mesa. Nuestra prioridad es garantizar en todo momento la seguridad de los niños y niñas y ofrecer una respuesta adecuada a las familias, al equipo directivo, a los educadores y al profesorado”, ha asegurado Pina.
El responsable municipal de Educación ha rechazado las críticas que aseguran que el Ayuntamiento no está trabajando en esta cuestión y ha insistido en que la situación del Virgen de la Puerta se aborda desde el inicio del mandato, en coordinación con Alcaldía, el resto del equipo de gobierno, la Dirección Territorial y la Conselleria de Educación. “No es cierto que no se esté trabajando o que esta situación nos dé igual. Llevamos trabajando en el Virgen de la Puerta prácticamente desde que llegamos al gobierno y estamos buscando soluciones para un problema que viene derivado de la falta de actuaciones durante muchos años”, ha afirmado.
Pina ha concluido trasladando un mensaje a toda la comunidad educativa del centro y a la ciudadanía de Orihuela. “Queremos que las familias, los educadores, los profesores y el equipo directivo conozcan detalladamente la situación. Estamos estudiando todas las posibilidades y adoptando las decisiones necesarias para garantizar la seguridad del alumnado, la continuidad de su educación y todos los servicios que pueda necesitar”, ha concluido Vicente Pina.

